FRECUENCIA CARDÍCA

LA VARIABILIDAD DE LA FRECUENCIA CARDIACA: CONTROLA LA FATIGA Y MEJORA EL RENDIMIENTO

La variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC o HRV de sus siglas en inglés, “heart rate variability”) es uno de los factores que nos permiten analizar la respuesta de nuestro cuerpo ante el ejercicio físico, y con ello ajustar las cargas de entrenamiento para optimizar el rendimiento.¹  La HRV es la variación en el intervalo de tiempo entre latidos cardíacos consecutivos. En el electrocardiograma es el intervalo RR. Cada latido y su latido sucesivo están distanciados en el tiempo, pero el periodo RR no es siempre el mismo entre todos los latidos. ²

 


¿PARA QUÉ SIRVE MEDIR LA HRV?


La relación de la HRV y diversas enfermedades ha sido ampliamente estudiada.²  Se ha aplicado para predecir el riesgo y, además, se puede aplicar al entrenamiento físico. ¹

La ventaja de medir la HRV es que se trata de un método que no es invasivo y no requiere la evaluación subjetiva del deportista. Es probable que la actividad autónoma cardíaca, según se infiere de las medidas de la HRV, desempeñe un papel importante en la respuesta al entrenamiento. ³

La variabilidad de la frecuencia cardíaca se utiliza para el cálculo de mediciones fisiológicas como el VO2 máx., la puntuación de estrés, la condición de rendimiento, el umbral de lactato o los niveles de sueño. ¹

Su relación con estas variables se asocia a los niveles de fatiga. Cuando la HRV es alta significa que nuestro cuerpo está más descansado que si el valor de HRV es menor. ⁴

Estos hallazgos sugieren que los parámetros de HRV podrían usarse para analizar el estrés que experimenta el cuerpo durante el entrenamiento y para obtener información sobre la recuperación fisiológica después del mismo. De hecho, es razonable que los cambios en los patrones del sistema nervioso autónomo (SNA) reflejados por cambios en la HRV puedan servir como parámetros útiles para controlar la fatiga física y la intensidad del ejercicio.

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